domingo, 24 de abril de 2016

MERCEDES SANDOVAL REVERTE










Homenaje

                                   Bring me the sunset in a cup
                                              Emily Dickinson

He de quemar las viejas, las inútiles
historias que el taimado tiempo esconde
de modo que no queden ni cenizas.
Viajaré a ese lugar en el que el cielo
es una gran moneda de oro puro,
en el que eternamente grana el trigo,
en el que las ciudades y las torres,
las calles y las casas son doradas…
Me sentaré a la sombra de los árboles
de miel por contemplar las amarillas
aves que picotean rubios frutos.
Emily, junto a ti a la fresca sombra,
serán áureos vida y sentimiento.
De la muerte y del alma charlaremos…
Pedirás para mí por obsequiarme:
El ocaso traedme en una taza…


Imagen: William Turner, Goldau, 1849.




sábado, 23 de abril de 2016

ROSALÍA CASTAÑO










Viaje a Tristeza

¿Qué miras, corazón, si ya no hay nada
de todo cuanto fue, si nada queda?
¿Qué esperas, corazón?, ¿a que regrese?
¿Qué, quién, cuál es su rostro? ¿Cuántas fueron
las monedas gastadas en su nombre?
Me acerco caminando hasta Tristeza,
esa nación surcada por dos ríos
que brotan de los ojos de la noche.
El cielo es luminoso, ni una sombra
emborrona la paz de este desierto.
Aquí nunca hace frío y nunca llueve
y el tigre no devora corazones,
las aves solo cantan el silencio
y Amor es el harapo de un mendigo
que alguno abandonó en su itinerario.
Tristeza es un país donde no hay  frutos 
ni miedo ni rencor, solo tristeza.
Tristeza es el lugar donde las almas
encuentran el consuelo en la desdicha.



Imagen: Jacek Malczewski, Santa Inés, 1920-21.


viernes, 22 de abril de 2016

FO DENG










Lo que mi amigo Li me dijo

Se mueve el sol, también lo hace la luna.
Las horas y los días, los meses,
las estaciones y los años
se mueven, pero saben su destino.
Los cien ríos caminan hacia el este
para llenar el mar con sus espumas.
Solo nosotros nos movemos sin saber la causa,
sin saber dónde se halla el fin de nuestra historia.
El sabio, sin embargo, no se mueve;
habita en su cabaña y no camina,
no persigue quimeras, tampoco busca
la casa del dragón y sus riquezas,
y no ambiciona el don de tocar el cielo.
Cuando atardece tañe su flauta.
Así despide al sol y recibe a la luna.
Solo los árboles, las nubes,
solo las rocas y los pájaros
escuchan sus arpegios y entienden
qué dice la secreta melodía.



Traducción de Ovidio Fierro.

Imagen: Hans Thoma, Moonlight Geiger, 1890.


jueves, 21 de abril de 2016

WILLIAM SHAKESPEARE










Soneto 18

¿Podría compararte con un día de estío?
Más suave eres tú, tienes mayor belleza:
el viento rudo agita dulces brotes de mayo
y el ocio del estío apenas dura. A veces
brilla el ojo celeste con ardor excesivo,
a veces caen sombras en su color dorado;
y a menudo en los bellos declina la hermosura,
que marchitó el azar, la Natura cambiante:
pero tu estío eterno nunca estará marchito,
ni perderá el dominio de tu belleza; nunca
se jactará la Muerte de que vas por sus sombras,
cuando, en versos eternos, tú crezcas con los días;
mientras el hombre aliente y puedan ver los ojos,
vivirán estos versos y te darán la vida.


Traducción de Mariá Manent.

Imagen: Dante Gabriel Rossetti, Jane Morris (The Blue Silk Dress), 1886.



miércoles, 20 de abril de 2016

MIGUEL DE UNAMUNO










Mi vieja cama


Vuelvo a acostarme en ti, mi amiga cama,
que abrigaste mis noches siendo mozo
y tu tibieza un recogido gozo
por todos mis sentidos desparrama.

En sueños hoy reanudo en ti la trama
de los viejos recuerdos trozo a trozo
de cuando aún sin apuntarme el bozo
era mi pena ya conquistar fama.

Y luego en ti… mas calla y enmudece;
la cama ha de ser velo y ser escudo,
la más santa memoria se envilece

si no es guardada por un pecho mudo;
y puesta a la luz cruda no florece;
oh, si muriese en ti, también desnudo!


Imagen: Eugène Delacroix, Un lit défait, 1828.