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sábado, 6 de agosto de 2016

MARÍA ELENA WALSH










Paisaje de elegía

No escuches mi dolor, tú que me heriste.
No te reclama ya ningún acento.
Sólo en mi corazón la sangre es triste.
( ¡Oh lentas calles del otoño lento! )

No te requiero un sólo mandamiento.
-Tú que me niegas, tú que no me diste-.
No sientas esta muerte que yo siento.
( ¡Oh tristes voces del otoño triste!)

Que sólo a mis entrañas se refiera
este clamor, este importante frío.
Quiero que no te alcance este lamento.

Pero si alguna vez te desespera
un gran silencio, es el silencio mío.
(¡Oh lentas sombras del otoño lento! )


Imagen: Hans Thoma, Baum im Herbst vor Wiesental, 1862-63.



martes, 14 de junio de 2016

LI PO










Por la mañana chapoteo en un morado mar de lino.
Por la noche, me envuelvo en nubes rojas.
Cojo una rama del divino árbol
y abanico con ella al sol poniente.
Tendido en una nube recorro el universo.
Tengo mil años y mi cara está tersa como el jade.
Ingrávido, flotando en un mundo muy alto e infinito,
me prosterno y saludo al rey del cielo.
Me llama a sí y me manda visitar sus sagrados imperios
y me ofrece un transparente líquido en una taza de jade.
El ágape ha durado dos mil años del calendario humano.
¿Para qué tornar ya al país donde nací?
No: siempre he de seguir al viento que no cesa,
navegaré sin rumbo y a placer por el vacío de los cielos.



Traducción de Marcela de Juan.

Imagen: Hans Thoma, Juni.



martes, 31 de mayo de 2016

ALFRED TENNYSON










La mañana está en calma, sin rumores; en calma,
como para ofrecerse a un dolor más tranquilo;
y tan sólo, chocando con las hojas marchitas,
el fruto del castaño se desliza hasta el suelo.

Calma y profunda paz en estas altas lomas
y en gotas de rocío que inundan las aliagas,
y en esas telarañas de plata, que entre el oro
y el verde centellean.

Calma y tranquila paz en la llanura vasta
que a lo lejos se tiende, con boscajes de otoño,
y en las granjas pobladas y en torres que se tornan
menudas y se mezclan con el mar murmurante.

Calma y profunda paz en el aire anchuroso,
en las hojas que torna rojizas la otoñada,
y si en mi corazón hubiere alguna calma,
será desesperanza tranquila, solamente.

Calma sobre los mares y plateado sueño
y correr de las ondas, que van a su reposo;
y calma de la muerte en aquel noble pecho,
que alienta, pero sólo con las aguas profundas.


Traducción de Mariá Manent.


Imagen: Hans Thoma, Blick auf ein Taunustal,1890.



viernes, 22 de abril de 2016

FO DENG










Lo que mi amigo Li me dijo

Se mueve el sol, también lo hace la luna.
Las horas y los días, los meses,
las estaciones y los años
se mueven, pero saben su destino.
Los cien ríos caminan hacia el este
para llenar el mar con sus espumas.
Solo nosotros nos movemos sin saber la causa,
sin saber dónde se halla el fin de nuestra historia.
El sabio, sin embargo, no se mueve;
habita en su cabaña y no camina,
no persigue quimeras, tampoco busca
la casa del dragón y sus riquezas,
y no ambiciona el don de tocar el cielo.
Cuando atardece tañe su flauta.
Así despide al sol y recibe a la luna.
Solo los árboles, las nubes,
solo las rocas y los pájaros
escuchan sus arpegios y entienden
qué dice la secreta melodía.



Traducción de Ovidio Fierro.

Imagen: Hans Thoma, Moonlight Geiger, 1890.