Mostrando entradas con la etiqueta Ismene Matas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ismene Matas. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de mayo de 2017

ISMENE MATAS











Febrero

Es Febrero y la niebla me contempla
a través del cristal de la ventana.
Blanca, de blanca cabellera, insiste
en llenar de blancura mi morada.
Le abro la puerta, entra, saluda amable,
me besa en las mejillas y me abraza.
Su mano entra en mi pecho cual cuchillo
y encuentra un poco de penuria blanca.
La contempla, la huele y luego dice:
“Mira, también las tontas tienen alma”.




Imagen: Domenico Fetti, Mujer durmiendo, 1620 – 1622.



martes, 21 de febrero de 2017

ISMENE MATAS










Un día de asueto

Le di un día de asueto a mi amargura,
la vestí con ropa nueva, a la moda,
le puse unos billetes en el bolso
y le dije: “Anda, vete de paseo,
toma el aire, disfruta de la tarde;
un prolongado encierro es insalubre”.
Le indiqué que ponían en el cine
una tragedia cruel sobre la vida
que le haría morirse a carcajadas.
“Ya sabes que reír mantiene joven”,
le dije a amablemente ya en la puerta.
Miró a su alrededor igual que el ave
antes de alzar el vuelo y de perderse
en la inaudible música del cielo.
La vi que se alejaba por la calle
en tanto se doraba a fuego lento
un otoño sin nubes y sin llanto.
¿Deseo realmente su partida?
¿Puede ser este el fin de nuestra historia?
Qué triste condición la del amante
que sabe que el amor un día se acaba
pues no podrá pedir que le consigan
el céfiro de abril para vestirse,
la cinta con que atamos el silencio,
las palabras que brotan de la fuente,
la naranja madura de la aurora,
que el canto del jilguero no se acabe,
que las nubes se sienten a su mesa,
que siempre haya una luz entre la noche…

Solo por un momento te he olvidado
y han temblado los muros de la casa.




Imagen: Frida Kahlo, Autorretrato con collar de espinas y colibrí, 1940.



miércoles, 28 de septiembre de 2016

ISMENE MATAS










Abril

Aquí está ya el bullicio, el alboroto
que abril deja a su paso por el año.
De golpe abre las puertas, las ventanas,
deja su aliento cálido en la tierra,
ordena a los rosales que fulguren
y saca a los difuntos de las tumbas.
Contempla las macetas del alféizar
y brillan los geranios que plantamos
al sur de nuestra dicha: flores rojas,
imagen de una herida no cerrada.

Mas no es abril el tiempo en que yo vivo,
el tiempo en que yo vivo es el invierno
y el hielo me sepulta lentamente.
La tierra que sembraste no despierta,
la tierra que yo soy sigue dormida,
sin embargo el deseo está aún vivo:
la fiera que devora corazones,
la sierpe que envenena los minutos,
la senda que me lleva al desconsuelo,
una araña que teje mi mortaja…

Y el revólver que puede asesinarte
lo perdí la mañana de tu ausencia.



Imagen: Jeremy Geddes, Lady Sham inspects the damage, 2006.





sábado, 27 de agosto de 2016

ISMENE MATAS










Fuga

Alguien se dejó abierta la esperanza
y escapó el corazón entre la tarde.
Allí está en el tejado del vecino
charlando con los pardos gorrïones.

¿Qué hará cuando noviembre tan severo
retorne con su frío y la tristeza?



Imagen: Franz Marc, Gorrión muerto, 1905.