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sábado, 1 de octubre de 2016

DENISE LEVERTOV










Al lector

Mientras lees, un oso blanco
orina sin prisa tiñendo la nieve
de azafrán,

y mientras lees,
muchos dioses
se acuestan entre hiedras: sus ojos de obsidiana
observan las generaciones de hojas,

y mientras lees
el mar da vuelta sus páginas negras,
da vuelta
sus páginas negras.


Versión de Sandra Toro.


Imagen: Frederic Edwin Church, The Icebergs, 1861.

jueves, 12 de mayo de 2016

ALICE MEYNELL










Estío lluvioso

Hay este año mucho ajetreo en el cielo
y en la tierra. A la luna y al sol persigue el viento,
turba a la aurora incierta, precipita la altura
en que nos amenaza, terrible, el mediodía.

Ni un hálito de ramas, de hojas leves, de frondas,
dura ni se calienta: están broncos los árboles.
En su atadura, el bosque enraizado se agita
y pugna con la nube.

No se posa en el halda del jardín ni un aroma:
frías están las flores como conchas marinas.
Zumbando en la borrasca, su fría miel se lleva
la abeja a celdas frías.



Traducción de Mariá Manent.

Imagen:  Frederic Edwin Church, A Passing Storm, 1849.




jueves, 28 de abril de 2016

BLANCA SORIA










Denuncia

Un incendio cada tarde.
Nadie viene a socorrernos
y se propagan las llamas.

Ayer ocurrió lo mismo.
Desde que llegó Noviembre
un sobresalto constante.

Sigue libre el incendiario.



Imagen: Frederic Edwin Church, Our Banner in the Sky, 1861.

lunes, 4 de abril de 2016

GIACOMO LEOPARDI






Canto XII
El infinito

Siempre cara me fue esta yerma loma
y esta maleza, la que tanta parte
del último horizonte ver impide.
Sentado aquí, contemplo interminables
espacios detrás de ella, y sobrehumanos
silencios, y una calma profundísima
mi pensamiento finge; poco falta
para que el corazón se espante. Escucho
el viento susurrar entre estas ramas,
y comparando voy aquel silencio
infinito, esta voz; y pienso entonces
en lo eterno, en las muertas estaciones
y en la presente, rumorosa. En esta
inmensidad se anega el pensamiento,
y el naufragar en este mar me es dulce.


Traducción de Diego Navarro.

Imagen: Frederic Edwin Church, Clouds over Olana, 1872.


jueves, 18 de febrero de 2016

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER










VIII

Cuando miro el azul horizonte   
perderse a lo lejos,             
al través de una gasa de polvo               
dorado e inquieto,              
me parece posible arrancarme               
del mísero suelo                 
y flotar con la niebla dorada                    
en átomos leves                 
cual ella deshecho.                       

Cuando miro de noche en el fondo                  
oscuro del cielo                  
las estrellas temblar, como ardientes                
pupilas de fuego,               
me parece posible a do brillan                
subir en un vuelo              
y anegarme en su luz, y con ellas                     
en lumbre encendido                   
fundirme en un beso.                   

En el mar de la duda en que bogo                    
ni aun sé lo que creo;                   
¡sin embargo, estas ansias me dicen                
que yo llevo algo                
divino aquí dentro!...


Imagen: Frederic Edwin Church, Moses Viewing the Promised Land, 1846.