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miércoles, 26 de abril de 2017

EMILY DICKINSON










Saboreo un licor como nunca lo hicieron:
en los jarros con perlas es servido.
Ni con todas las tinas del Rin
podrá lograrse alcohol parecido.

Estoy ebria de aire,
bebida de rocío, y voy con pie inseguro,
en estos largos días del verano
por posadas de azul fundido y puro.

Cuando los dueños echen la abeja que a la puerta
de alguna digital parece adormecida,
cuando las mariposas a su licor renuncien,
yo querré más bebida.

Hasta que agiten ángeles sus sombreros de nieve
y los santos acudan corriendo a la ventana,
para ver, pequeñita, a la beoda
que en los rayos del Sol se está apoyada.



Traducción de Mariá Manent.


Imagen: Maximilian Lenz , Frühlingsreigen, 1913.



martes, 20 de septiembre de 2016

CECIL WENTWORD










No sé ya cuánto tiempo hace
que un día, bajo este árbol,
el tiempo se plegó como un pañuelo
y una puerta se abrió por donde pude
escrutar lo sabido de antemano.
Quiero decir aquello que ocurriese
antes de ser lo que era, antes incluso
de abandonar el vientre de mi madre.
La luna pensativa en la colina,
el incendio en la noche de difuntos,
un disparo en el día de Año Nuevo
y la mesa servida por mi abuela
eran piezas de un puzle
que tuve que ir reconstruyendo,
sombra tras sombra,
para escribir ese paisaje
que parece algo mío
y puede concernirme.



Traducción de Casimiro Ropero.


Imagen: Emilie Mediz Pelikan, Lärche und Alpenrosen, 1900.



martes, 6 de septiembre de 2016

PHILIP LARKIN










XI. Música nocturna

A la una aumentó el viento
y con él, el ruido
de los álamos negros.
Hacía tiempo que a los vivos
los habían llevado
por un delgado cordón
hasta su sueño
donde brillaban fanales
bajo un velo quieto
de cascadas.
Hacía tiempo que los muertos
se habían vuelto inofensivos en el suelo leve.
No había bocas
para beber del viento
ni ojo alguno
que aguzar en el cielo ancho,
sostén de las estrellas.
Solamente los árboles,
sonoros, altos, sibilantes
se estiraban: los álamos negros.
Y desde su soledad en llamas
cantaron las estrellas en sus cuencas toda la noche:
“sopla y que brille, sopla y que brille
la brasa de este mundo demorado”.


Versión de Sandra Toro.

Imagen: Gustav Klimt, The Great Poplar I, 1900.



miércoles, 27 de enero de 2016

FRANCISCO DE HERRERA










En noche sola voy con sombra, oscuro,                      
sin bien, perdido, ajeno de reposo,                    
con débil paso y corazón medroso,                   
buscando del amor lugar seguro.                      

Siento al lado del arco el golpe duro,                
y de mayor peligro receloso,                    
vuelvo sujeto a mi dolor penoso,                        
y en mal antiguo nuevo mal procuro.                

El yerto, hórrido risco despeñado,                     
y la montaña áspera parece
llana senda al deseo que me lleva.                   

Culpa no es del, que siempre va engañado;               
mas la razón, que ve, ¿por qué se ofrece                    
al conocido error que nunca prueba?   



Imagen: Franz Sedlacek, Osttiroler Landschaft.

           

domingo, 6 de diciembre de 2015

KURT BROOKS






Un día Charles Simic quemó a Poe en la chimenea de su vecino

En la torre hay tres puertas.
Una da al norte,
otra da al sur
y otra da arriba
donde las nubes de color de rosa
giran sobre la vieja atalaya.
La del infierno se cerró hace tiempo.
Fue una mañana de otoño
cuando Simic quemó a Poe
en la cocina del vecino.
Desde entonces los sábados
me encaramo a la torre
y le pido a los cuervos
huérfanos que se sienten a mi mesa.


Traducción de José Cohen Domingo.

Imagen: Herbert von Reyl-Hanisch, Böser Traum, 1931.