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miércoles, 31 de mayo de 2017

IDA VITALE










La palabra infinito

La palabra infinito es infinita,
la palabra misterio es misteriosa.
Ambas son infinitas, misteriosas.
Sílaba a sílaba intentas convocarlas
sin que una luz anuncie su dominio,
una sombra señale a qué distancia de ellas
está la opacidad en que te mueves.
Van a algún punto del resplandor y anidan,
cuando las dejas libres en el aire,
esperando que un ala inexplicable
te lleve hasta su vuelo.

¿Es más que su sabor el gusto de la vida?



Imagen: Caspar David Friedrich, Monje frente al mar, 1808–10.



domingo, 29 de enero de 2017

MERCEDES SANDOVAL REVERTE










La nieve sobre Alcaraz

El cielo ceniciento se desploma
sobre el cerro y camina por las calles.
Son blancas las montañas y en la vega
el río se desliza sin sonido
a los pies de los álamos enjutos,
brazos grises envueltos en sudario.

Poco a poco la nieve se amontona
borrando los tejados y promesas.
El tiempo se detiene y el silencio
se recuesta desnudo en los portales.
No hay principio ni fin, solo carencia,
ni tristeza ni gozo y sí penuria.

Ahora me hallo sola, suspendida
en el albo mutismo del vacío
y no encuentro el camino ni el anhelo
ni la estela dejada tras mi paso.
Nieva en mi corazón y en sus alcores,
un reloj silencioso, yermo, roto.



Imagen: Caspar David Friedrich, Einsames Friedhofstor im Winter.

martes, 17 de enero de 2017

RUBÉN DARÍO










Lo fatal

                                           A René Pérez

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,

¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...



Imagen: Caspar David Friedrich, Paisaje rocoso en las montañas de arenisca del Elba, 1822-23.



martes, 22 de noviembre de 2016

CECIL WENTWORD










A veces


A veces surge en el horizonte
un ave, un presentimiento,
y los sentidos, alerta, buscan
explicación para la zozobra.

Es Otoño y en el cielo
un corazón hay envuelto en llamas.



Traducción de Casimiro Ropero.


Imagen: Caspar David Friedrich, Zwei Männer am Meer, 1817.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

ELADIO CABAÑERO










Anochecida en el campo

Se está poniendo el sol de otoño lento
y en el haza hacen sombra los terrones...
Cantan los que trabajan, ¡ay!, canciones
que por lo bajo canta el pensamiento.

La noche va encerrándose. Un momento
cruzan ahogos lejanos, vagos sones,
y algo sucede que los corazones
y el campo callan en recogimiento.

Se alarga el miedo entonces como un río,
los contornos se encogen y procura
el horizonte cerrar bien la puerta.

Y el primer cierzo, cada vez más frío,
cada sol menos, cada noche oscura,
pone la vida un poco más desierta.



Imagen: Caspar David Friedrich, Campo arado, hacia 1830.