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miércoles, 12 de abril de 2017

BLANCA SORIA










Adiós

Septiembre cierra la puerta
y se aleja sollozando.
Se va y la melancolía
se asienta en los corazones.
La luz se adelgaza, trae
premoniciones el viento
de lágrimas encendidas.
Adiós, amarillos,
esplendor, adiós
funámbulas golondrinas...
Desciende ahora el camino.
Envejecen las palabras.



Imagen: Alfred Munnings, September Afternoon, hacia 1939.




martes, 25 de octubre de 2016

BLANCA SORIA










Lo que quiero

Contar no quiero cosas que me pasan
cada día viviendo tan ajena
una vida sin nada que me diga
que esta vida es la vida verdadera
No quiero de mi vida saber nada,
tampoco del dolor que me rodea.
Lo que quiero es tener lo que no tengo:
quiero que el corazón salga a la puerta,
que busque senderos en la tarde,
que escuche el fragor de la contienda
de la luz con las sombras de la noche,
de la raíz del árbol con la tierra.
Lo que quiero es ser sombra entre las sombras,
insecto, fruto, luz, montaña, piedra;
lo que quiero es no ser la que ya soy,
lo que quiero encontrar es la inconsciencia.



Imagen: Karl Harald Alfred Broge, Mujer en el alféizar, 1926.







martes, 2 de agosto de 2016

BLANCA SORIA










Simplemente

Me escondo tras los ecos de caricias,
entre los pliegues de la tierna rama.
En ocasiones vago por los valles
tras el rastro que dejan las palmeras
cuando vuelan llevadas por el viento.
Otras veces paseo por las playas
para escuchar cada una de las notas
que el mar arrastra, o busco, simplemente,
un eco de la luz o de la tarde.



Imagen: Claude Monet, Palmier à Bordighera, 1884.

sábado, 25 de junio de 2016

BLANCA SORIA










Invierno

No es que esté triste,
simplemente sucede
que esta noche el Invierno
duerme en mi casa.



Imagen: Henri Le Sidaner, L'Escalier, Gerberoy ou nuit de neige, 1902.






jueves, 16 de junio de 2016

BLANCA SORIA










Tal vez

Tal vez mañana pueda revelarse.
Será al amanecer cuando descienda
airoso de las cumbres.
Los árboles, las aves,
el agua y sus espumas,
la hierba humilde, el cielo y sus estrellas,
el mezquino pavor de las criaturas,
los tristes corazones y los sueños
quedarán prisioneros de su magia.

Del río al otro lado no hay silencio,
tan solo trinos.



Imagen: Emil Carlsen, Spring, 1904.