Mostrando entradas con la etiqueta Poesía inglesa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía inglesa. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de octubre de 2016

PHILIP LARKIN










XVI

A eso de la una se vacía la botella;
a las dos, se cierra el libro;
a las tres, los amantes se separaron,
se acabó el amor y su comercio.
Y ahora las manos de relojes luminosos
muestran que son más de las cuatro,
el momento de la noche en que los vientos perdidos
perturban la oscuridad.

Y estoy harto de querer dormir.
Tan harto, que casi puedo creer
que el río silencioso que mana de la cueva
no es fuerte ni es profundo,
sino solo una  imagen forjada en el concepto.
Me acuesto y espero la mañana, y los pájaros,
los primeros pasos en la calle sin barrer,
las voces de las chicas con las cabezas envueltas en sus bufandas.



Versión de Sandra Toro.


Imagen: John Atkinson Grimshaw, Whitby from Scotch Head, moonlight on the Esk, 1879.



jueves, 20 de octubre de 2016

ELIZABETH BARRETT BROWNING










XV

No me acuses, te imploro, de tener
frente a ti tan sereno y triste el rostro;
que miramos en distinta dirección, y el mismo sol
no puede a los dos por igual iluminarnos los ojos.
Tú me miras a mí preocupado y sin dudas,
como se mira a una abeja encerrada en un frasco;
pues el dolor me guarda en el amor divino
y extender las alas para volar sería
un error imposible, si atinara
a intentarlo. ¡Pero yo te miro a ti –a ti—
y junto al amor, veo el final del amor,
detrás de la memoria oigo el olvido!
Como quien se sienta y contempla desde arriba,
más allá de los ríos el mar amargo.



Versión de Sandra Toro.


Imagen: Juan Llimona, La espera, 1882.




martes, 18 de octubre de 2016

WILLIAM SHAKERPEARE






Soneto 73

En mí puedes mirar ese tiempo del año
en que no existen hojas, o algunas amarillas
penden de aquellas ramas que el viento agita –coros
en ruinas donde, ha poco, cantaron dulces pájaros.
Verás en mí el crepúsculo de un día
que, puesto el Sol, se apaga en el poniente,
y que la noche negra, poco a poco, ha llevado,
dechado de la Muerte, que todo lo sosiega;
en mí verás la luz del fuego que descansa
sobre su juventud, convertida en cenizas,
como en lecho de muerte, donde su fin le espera,
consumido de aquello que le nutría antaño.
Eso percibes tú, que tu amor fortalece,
y amas mejor aquello que has de dejar muy pronto.



Traducción de Mariá Manent.


Imagen: Dwight W. Tryon, End of Day, hacia 1890.

jueves, 29 de septiembre de 2016

JOHN BERGER










Palabras migrantes

En un hoyo en la tierra
enterré todos los acentos
de mi lengua natal
ahí yacen
como agujas de pino
que juntaron las hormigas
puede que un día
el llanto vacilante
de otro viajero
los encienda
y así, con su abrigo y consuelo
oiga toda la noche la verdad
como una canción de cuna.


Versión de Sandra Toro.


Imagen: Ivan Shishkin, La corteza del tronco seco, 1889-1990.




viernes, 23 de septiembre de 2016

GEORGE MEREDITH










Endecha en el bosque

Mece el viento a los pinos
y, en la tierra, ni un hálito
de este aire de selva:
todo está en calma, como los musgos que relucen
en el suelo, o dispersos en la línea
de las raíces. Suelta
el pino ya sus frutos sazonados,
que, como bajo el mar, inmóviles se quedan.
Pero encima, muy alta,
en su carrera lánzase la vida,
y la nube persigue a la nube.
Y seguimos nosotros,
caemos como el fruto de aquel árbol;
aun nosotros, nosotros:
de igual modo nos vamos.

Traducción de Mariá Manent.


Imagen: Ivan Shishkin, Bosque de pinos en Livogo, 1895.