sábado, 26 de marzo de 2016

DAVID LÓPEZ GARCÍA










Julio venía con las manos llenas

                         Aquí la alma navega
                         por un mar de dulzura y finalmente
                         en él ansí se anega
                         Fray Luis de León

                         Così tra questa
                         immensità s’annega il pensier mio:
                         e il naufragar m’è dolce in questo mare.
                         Giacomo Leopardi


Julio venía con las manos llenas
a la casa, debajo de los pinos,
donde la luz conseguía que todo
pareciera que aún estaba sumergido.
La vida era eso, vida, y se ofrecía
a todas las criaturas generosa:
los higos mostraban rosada carne
y los pájaros buscaban golosos
el dulce alimento del Paraíso,
las ranas hacían sonar sus crótalos
junto al cañaveral donde la luna
refrescaba su rostro entristecido.
Eran los olivos plata sonora,
era un alto palacio el algarrobo,
y yo tan solo una pequeña llama
que incendiaba las tardes sonrosadas,
daba luz cada noche a las estrellas
y vestía de raso las auroras.
Como un dios aprendiz estaba en todo
y todo era como yo lo creaba.
Navegaba el ámbito azul. El tiempo
era una esfera luminosa y pura…

Anegarme en ella es cuanto intento.



Imagen: Norman Rockwell, On top of the world, 1934.


viernes, 25 de marzo de 2016

MIGUEL DE UNAMUNO










El Cristo de Velázquez
XIV
Arroyo-fuente

Como un arroyo al sol tu cuerpo brilla,
vena de plata viva en la negrura
de las rocas que ciñen su encañada;
las aguas corren y el caudal es uno
sobre el alma del cauce duradero.
    Nos bañamos en Ti, Jordán de carne,
y en Ti de agua y de espíritu nacimos.
De tu haz en el cristal —ondas de plata—
de la paloma el blanco vuelo vemos:
sus alas se confunden con las ondas,
pareciendo volar en lo profundo
del lecho de tus aguas.  Tú bautizas
con Espíritu Santo, nos sumerges
en la mar increada, que es luz pura.
La visión del espíritu en tu pecho
se espeja, y a nosotros su paloma,
blanca lengua de fuego, como copo
vemos que nieva desde tu regazo.
    Eres, Jesús, cual una fuente viva
que canta en la espesura de la selva
cantares vírgenes de eterno amor.


Imagen: Diego Velázquez, Cristo crucificado, hacia 1632.


miércoles, 23 de marzo de 2016

SAMUEL TAYLOR COLERIDGE










Hielo a medianoche

Así pues, te serán ya dulces todas
las estaciones; ya el verano vista
la tierra toda de verdor; o empolle
el petirrojo y cante entre festones
de nieve, aposentado en la desnuda
rama musgosa de un manzano, mientras
la techumbre de bálago vecina
humea y se deshiela bajo el sol;
ya chorreen de lluvia los aleros
y se oiga su canción en los intervalos
del viento enfurecido, ya el secreto
laborar de los hielos los adorne
de carámbanos mudos que rebrillan
a la luz apacible de la luna.


Traducción de Ramón de Sangenís.

Imagen: Carl Blechen, Gebirgsschlucht im Winter, 1825.


martes, 22 de marzo de 2016

STUART LOUGHTY










Ítaca

Alguien cruza la calle.
El cielo es un telón ardiente
ante el que peregrinan voces
de actores que improvisan la existencia.
Al fondo un viejo barco
y el mar como un espejo
borroso en su dorada superficie.
Cómo se enciende la tarde.
Cómo se apaga el día.
Encender y apagar no son actos simultáneos
sino correlativos, una cosa tras otra,
un ordenado discurrir del tiempo.
El sol se fue y la luna llega para irse
cuando seque sus lágrimas el aire.
Los pájaros se fueron
como se van también los nombres
y los recuerdos, breves
destellos que también el aire apaga.
El que se fue ya no es el que regresa
porque no se renace cada día.
Deprisa, más deprisa, dice el tiempo.
Se deshace la carne y solo queda
el herrumbroso alambre del soporte.
Por eso cuando Ulises regresa no es Ulises,
solo es alguien que cruza por la calle,
una breve inquietud,
un infinito desaliento,
una raída sombra,
esa sombra fugaz apenas presentida
ahí fuera, detrás de los cristales
de la ventana.


Traducción de Valeriano Pastore.

Imagen: Claude Lorrain, Ulysse ramène Chryséis à son père, 1644.