miércoles, 26 de agosto de 2015

KURT BROOKS










La persistencia

Cuando uno escribe suele hacerlo
sobre uno mismo: esto me pasa,
siento lo otro, tal vez mañana,
nadie me quiere, bebo cicuta,
no tengo sueño, todo es mentira…
En lo más hondo nos creemos
que algo puede quedar de nosotros
hasta el final del fin de los siglos.
¿Dónde? ¿En una hoja de papel
que los años devoran, que los insectos
devoran? ¿En el aire que los demás respiran?
Construimos casas de papel,
casas de espuma, casas de polvo,
una sobre otra casas en el viento
con cimientos de lodo y esperanza.
Las únicas palabras que nos sobreviven
son las que no decimos nunca,
son las que no aprendimos, las palabras
que solo Dios pronuncia cuando está solo.
Pero nunca está solo porque
siempre hay alrededor alguno
adulándolo, dándole la lata,
pidiéndole, negándolo, exigiéndole,
tocándole las pelotas.


Traducción de José Cohen Domingo.

Imagen: William Blake, God answers Job, hacia 1804, ilustración para The Book of Job, publicado en 1826.



martes, 25 de agosto de 2015

DANUT DALCA










Poesías dedicadas

Si alguna vez me lees coge unas tijeras
y recorta cualquiera de mis poesías.
En la puerta del frigo quedará genial
si el imán es bonito (por ejemplo,
una torre famosa, la de Pisa o el Big Ben).
También puedes llevártelo a la iglesia
y allí leerlo mientras creen que estás rezando,
pero procura que la risa no asome a tus labios
cuando encuentres algún disparate;
aunque puedes llorar, así pensarán todos
que te arrepientes de tu vida pasada y presente
y te bendecirán satisfechos.
Y puedes, en el súper, hacer como
que consultas la lista de la compra.
Si te lo llevas al mar, cuando te bañes,
puedes leérselo a los peces,
a las estrellas si es de noche,
a la gente que aguarda el autobús
o a tus padres el día que los veas.
En fin, puedes hacer lo que te dé la gana.
No se te olvide alguna vez leerlo en voz alta;
sabré así que me escuchas
mientras hablo contigo.


Traducción de Daniel Ortega.

Imagen: Kuroda Seiki, Mujer leyendo, hacia 1890.


lunes, 24 de agosto de 2015

RANGNVALD NYBORG










El árbol del ahorcado

Cuando se ahorcó mi tío
en el árbol, en el único árbol
que había en la llanura
(recuerdo todavía
su sombra maternal en la canícula,
el harpado babel de su enramada,
las nubes enredadas en su copa),
mi abuelo lo cortó. Luego
hizo una hoguera y no se apartó de ella
hasta que las cenizas se enfriaron.
El suicida dejó una nota
dirigida a su hermano, mi padre:

No dejes que se hiele el corazón.


Traducción de Estanislao Górriz.

Imagen: Leonardo Alenza, Sátira del suicidio romántico  (detalle), hacia 1837.


domingo, 23 de agosto de 2015

WANG TU










La ventana se asoma al huerto
y yo me asomo a la ventana.
Ha cesado la lluvia. Los pájaros anuncian
la aurora . Ya está aquí la primavera.
Oigo sus pasos breves.
Incendiará su luz mi pobre alcoba.


Traducción de Ovidio Fierro.

Imagen: Leon Wyczółkowski, Naturaleza muerta con un jarrón, 1905.



sábado, 22 de agosto de 2015

KURT BROOKS










Una fotografía olvidada en un viejo libro

Este niño podría ser yo. O mi padre
o mi hermano o un perfecto desconocido.
Un niño con los ojos abiertos sin nada que ver,
asomado a un futuro como este
futuro en el que el viento
sopla a través de una ventana
llevándose los muebles del presente.
El que pierde las alas no puede
volar hacia el pasado en este viento
(ni hacia el ahora) sobre
las copas de los árboles, las casas
o los montes helados;
sobre los pensamientos
que se evaporan cada día.
Tampoco sobre el mar donde se guardan
los posos del recuerdo que sirven de alimento
a los peces minúsculos que brillan
en esas noches estrelladas de los veranos
en el preciso instante en que nada se mueve
y las calles están vacías.
Cuando muevo la foto el niño cierra
los ojos y camina por un lugar impreciso
entre el día y la noche,
entre la oscuridad y la llama.


Traducción de José Cohen Domingo.

Imagen: Fitz Henry Lane, Fishing Party, 1850.