miércoles, 5 de octubre de 2016

LOPE DE VEGA










Tiraba rosas el Amor un día
desde una peña a líquido arroyuelo,
que de un espino trasladó a su velo
en la sazón que abril las producía.

Las rosas mansamente conducía
de risco en risco el agua al verde suelo
cuando Juana llegó y al puro hielo
puso los labios de la fuente fría.

Las rosas, entre perlas y cristales,
pegáronse a los labios, tan hermosas,
que afrentaban claveles y corales.

¡Oh pinturas del cielo milagrosas!
¿quién vió jamás transformaciones tales:
beber cristales y volverse rosas?


Imagen: Lawrence Alma-Tadema, The roses of Heliogabalus (detalle), 1875.



martes, 4 de octubre de 2016

FO DENG










Apresura la tarde su paso.
El viento entre los pinos se enreda.
Agoniza la luz tras los montes.
Luego la noche mancha mi ropa.

¿Estás de nuevo aquí, viejo Invierno?




Traducción de Ovidio Fierro.


Imagen: Herbert Böttger, Die Vogelscheuche, 1948.



lunes, 3 de octubre de 2016

JUAN DE TASSIS, CONDE DE VILLAMEDIANA










¡Ay loco Amor, verdugo de la vida,                    
confuso laberinto del cuidado,               
hoz del sosiego, siempre desdichado,              
de caer en tus manos de homicida!                   

¿Tú te atreves a mí, tú que perdida                   
tuviste la victoria que has ganado,                    
hallándote de mí tan despreciado                      
que no temí tu flecha endurecida?                    

Ya te vengas cruel, que ejecutaste                    
tus efectos en mí de tus furores.            
Mira que estoy, sino rendido, muerto;               

y aunque así de vencerme te gloriaste,                        
dirás que me mataron tus rigores,                      
que me rendiste no lo dirás cierto.


Imagen: Caravaggio, Amor Vincit Omnia, 1601-1602.

                       

domingo, 2 de octubre de 2016

MERCEDES SANDOVAL REVERTE










Penélope no vive aquí


Apago la candela y me pregunto:
¿Dónde está Ulises? ¿Dónde está el artero,
el bravo navegante, el gran soldado?
¿Acaso aún lo esperas?
                                             El telar
perdió la voz, su canto vigoroso,
y el paño en un rincón se deteriora:
cubre el sudario sombras solo, olvido.
Podemos pasear entre los sueños,
detener el perverso viento helado,
atisbar un instante los confines
y abatir el misterio y la esperanza.
Yo recojo en el polvo de los astros
los besos que perdiera hace ya tiempo
y guardo en la maleta las caricias
que se fueron con él sobre las olas.
Dirán que mi morada está en el borde
del mar, que en un oscuro cuarto aguardo
o que vivo en un canto de juglares…

Mas la fidelidad se hundió en la nada:
Penélope no vive aquí.



Imagen: Dora Wheeler, Penelope Unraveling Her Work at Night, 1886.



sábado, 1 de octubre de 2016

DENISE LEVERTOV










Al lector

Mientras lees, un oso blanco
orina sin prisa tiñendo la nieve
de azafrán,

y mientras lees,
muchos dioses
se acuestan entre hiedras: sus ojos de obsidiana
observan las generaciones de hojas,

y mientras lees
el mar da vuelta sus páginas negras,
da vuelta
sus páginas negras.


Versión de Sandra Toro.


Imagen: Frederic Edwin Church, The Icebergs, 1861.