domingo, 7 de agosto de 2016

MERCEDES SANDOVAL REVERTE










Anotación en un diario

No quiero que te vayas, sombra mía,
sombra amiga. Tu casa levanté
sobre mi corazón en otro tiempo.
Allí esperan tu tálamo, tu mesa,
tu silla, el alimento, la ternura…
Y siempre una sonrisa entre mis labios
para ti solo, solo para ti.


Imagen, Vilhelm Hammershøi, Habitación en casa del artista en Strandgate, Copenhague, 1901.


sábado, 6 de agosto de 2016

MARÍA ELENA WALSH










Paisaje de elegía

No escuches mi dolor, tú que me heriste.
No te reclama ya ningún acento.
Sólo en mi corazón la sangre es triste.
( ¡Oh lentas calles del otoño lento! )

No te requiero un sólo mandamiento.
-Tú que me niegas, tú que no me diste-.
No sientas esta muerte que yo siento.
( ¡Oh tristes voces del otoño triste!)

Que sólo a mis entrañas se refiera
este clamor, este importante frío.
Quiero que no te alcance este lamento.

Pero si alguna vez te desespera
un gran silencio, es el silencio mío.
(¡Oh lentas sombras del otoño lento! )


Imagen: Hans Thoma, Baum im Herbst vor Wiesental, 1862-63.



viernes, 5 de agosto de 2016

KENNETH REXROTH










Yin y Yang

Es primavera otra vez en la Cadena Costera
cálida y perfumada bajo la luna de Pascua.
Las flores están de nuevo en su lugar.
Los pájaros, de nuevo en sus árboles.
Las estrellas de invierno se ponen en el océano.
Las estrellas de verano salen de las montañas.
El aire está lleno de átomos de mercurio.
La resurrección envuelve la tierra.
Geométricos, ardientes, inmortales,
animales y hombres marchan por el cielo
al ritmo de su ceremonia secreta.
El León entrega la luna a la Virgen.
Ella se para en el cruce del cielo
con la luna llena en la mano derecha
y una espiga de trigo que destella en la izquierda.
El clímax del ritual del renacimiento
ascendió del inframundo
y es proclamado en la luz del cénit.
En el inframundo el sol nada
entre dos peces llamados Sí y No.


Versión de Sandra Toro.

Imagen: Sidney Hall, Virgo, Ilustración de Urania's Mirror. 1824.




jueves, 4 de agosto de 2016

GARCILASO DE LA VEGA










XXIII

En tanto que de rosa y azucena            
se muestra la color en vuestro gesto,                
y que vuestro mirar ardiente, honesto,              
enciende al corazón y lo refrena;                      

y en tanto que el cabello, que en la vena                    
del oro se escogió, con vuelo presto,                
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,                      
el viento mueve, esparce y desordena;            

coged de vuestra alegre primavera                    
el dulce fruto, antes que el tiempo airado                    
cubra de nieve la hermosa cumbre.                  

Marchitará la rosa el viento helado,                   
todo lo mudará la edad ligera,                 
por no hacer mudanza en su costumbre.


Imagen: Lawrence Alma Tadema, Summer Offering, 1911.



miércoles, 3 de agosto de 2016

DAVID LÓPEZ SANDOVAL










A su hija Carlota

El gotelé del techo tal vez sea
el Viajero del Alba, un pentagrama
los cables de la luz con su amalgama
de diminutos pájaros corchea,

la camisa que flota en la azotea
un hombre bocabajo que me llama,
la brasa en las cenizas una escama
de dragón convertido en chimenea.

Cuando sé que la vida se me agota
y siento que ya vienen los usuales
fantasmas de la edad a torturarme,

contemplo el mundo como tú, Carlota,
oculto en tus metáforas casuales
que siempre están ahí para salvarme.


Imagen: John Sloan, A Roof in Chelsea, New York, hacia 1940.