viernes, 6 de mayo de 2016

EMILY DICKINSON










Es la esperanza el ser con plumas
que se posa en el alma,
y sin palabras su canción entona
y ya nunca se calla.

y es más dulce su voz en el gran viento.
Habrá de ser muy dura la borrasca
para abatir al pájaro chiquito
que a tantos dio su llama.

Oí su voz en las más frías tierras
y en la mar más extraña;
pero nunca en los días de miseria
me pidió una migaja.



Traducción de Mariá Manent.

Imagen: Giovanni Baglione, El amor divino derrota al amor terrenal (detalle), 1602.

jueves, 5 de mayo de 2016

LOPE DE VEGA










Rigores de Juana

Si digo a Juana, cuanto hermosa, fiera,                       
lo que la quiero, ingrata corresponde;              
si digo que es mi vida, me responde                 
que se muriera porque no lo fuera.                   

Si la busco del soto en la ribera,            
entre los verdes álamos se esconde;                
si va a la plaza, y la pregunto adónde,              
con la cesta me rompe la mollera.                      

Si digo que es la hermosa Polixena                  
dice que miento, porque no es troyana,                       
ni griega ni la igualo con Elena.            

Eres hircana tigre, hermosa Juana;                  
mas ¡ay! que aun para tigre no era buena,                  
pues siendo de Madrid, no fuera hircana.



Imagen: Franz von Stuck, Salomé, 1906.


martes, 3 de mayo de 2016

ZAN BAI











Incendio

Hacia Occidente
el cielo se consume
en un exiguo incendio.
El que crepita
dentro de mí parece
no acabar nunca.


Traducción de Ovidio Fierro.

Imagen: Ivan Trush, Puesta de sol en el bosque, 1904.




lunes, 2 de mayo de 2016

ISMENE MATAS










Ropa usada

                       ¿Qué se hace con la ropa de los muertos?
                            Francisco Hernández


¿Qué se hace con la ropa de un difunto?,
¿se vende, se regala, se sepulta
en un baúl o armario del trastero?
¿Ha de llevarse al tinte previamente?
¿Qué hacer? No sé qué hacer con esta ropa
que gastaba mi pobre corazón
cuando aún caminaba por el mundo.
Lo enterramos ayer a media tarde.
Ya no amaba ni hablaba ni comía,
sin embargo fumaba demasiado.


Imagen: Frank Bramley, For of Such is the Kingdom of Heaven, 1891.


domingo, 1 de mayo de 2016

MERCEDES SANDOVAL REVERTE










Para mi madre

A veces, cuando llego hasta tu lado,
después de los saludos y los besos,
en lugar de charlar de cualquier cosa,
quisiera recordar aquellos días
cuando la fresca sombra de la higuera
del patio figuraba ser el mundo.
Allí estaban los ríos y las selvas,
las cimas elevadas de los montes,
el mar bravío, el campo de batalla,
los indios en las tierras del Oeste,
un pueblo pequeñito que era el pueblo
y la casa reflejo de tu casa:
las alcobas, el patio, la cocina:
el centro de tu imperio prodigioso,
donde yo, la princesa del hornillo,
imitaba los gestos de la reina.
¿Recuerdas aquel día en que Tarzán,
siguiendo a los malvados cazadores,
de una en otra rama sin descanso,
perdido el equilibrio fue al abismo…?
Ahora, en esta tarde de verano,
mientras la luz se extingue lentamente,
ayúdame a buscar esa recóndita
vereda que nos lleve de regreso
al tiempo aquel, al patio de mi infancia.
Quiero sentir tus dedos en mi herida,
su tibia suavidad su roce leve,
tus labios enjugando con ternura
el río de las lágrimas, tus manos
echando de mi frente la congoja.
Siéntame en tu regazo y en mi oído
deja dulces palabras de consuelo,
el verbo milagroso que restaña,
el sortilegio mágico e infalible.



Imagen:  Grant Wood, Dinner for Threshers (detalle), 1934.