jueves, 24 de diciembre de 2015

LOPE DE VEGA










Pues andáis en las palmas,
ángeles santos,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.

Palmas de Belén
que mueven airados
los furiosos vientos
que suenan tanto:
no le hagáis ruido,
corred más paso,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.

El niño divino
que está cansado
de llorar en la tierra
por su descanso,
sosegar quiere un poco
del tierno llanto.
Que se duerme mi niño,
tened los ramos.

Rigurosos yelos
le están cercando,
ya veis que no tengo
con qué guardarlo.
Ángeles divinos
que vais volando,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.


Imagen: Peter Paul Rubens, Adoración de los pastores, 1608.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

WILLIAM WORDSWORTH










Salta mi corazón cuando contemplo
dibujarse en el cielo un arco iris;
así era ya cuando nací a la vida,
y sigue siendo así, cuando soy hombre
hecho, y así será cuando envejezca,
¡y si así no ha de ser, morir quisiera!
El Niño es como el padre de su Hombre:
quisiera que mis días estuviesen
atados entre sí, unos a otros
por una misma auténtica piedad


Traducción de Ramón Sangenís.

Imagen: Willem Roelofs, The Rainbow, 1875.



sábado, 19 de diciembre de 2015

LUIS MARTÍN DE LA PLAZA










Cubierto estaba el Sol de un negro velo,                     
luchaba el viento con el mar hinchado            
y él en huecos peñascos quebrantado            
con blanca espuma salpicaba el cielo.             

El ronco trueno amenazaba el suelo,   
tocaba el rayo al monte levantado                     
y pardas nubes de granizo helado                    
el campo cobijaban con su hielo.                      

Mas luego que su clara luz mostraron              
los bellos ojos que contento adoro
y a quien el alba envidia los colores,                

calmó el mar, calló el viento y se ausentaron              
los truenos, pintó el Sol las nubes de oro,                   
vistióse el campo de olorosas flores.


Imagen: Martin Johnson Heade, Thunderstorm on Narragansett Bay, 1868.

                       

viernes, 18 de diciembre de 2015

MAY SWENSON










Pregunta        

Cuerpo, mi casa
mi caballo, mi sabueso
qué voy a hacer
cuando te rindas

dónde voy a dormir
cómo voy a cabalgar
qué voy a cazar

adónde podré ir
sin mi montura
precipitada y ansiosa
cómo voy a saber
si adelante en el bosque
hay un tesoro o un peligro
cuando el Cuerpo mi buen
perro sabio esté muerto

Cómo será
estar en el cielo
sin techo ni puerta
con el viento por ojos

con las nubes de atuendo
¿cómo voy a esconderme?


Versión de Sandra Toro.

Imagen: Caspar David Friedrich, Abend ,1824.


martes, 15 de diciembre de 2015

ALBERTO RUBIO SERRANILLOS










Acerca del salmo 114      

Qué se puede pensar cuando uno lee
que saltaron los montes cual carneros,
que, como los corderos saltan, saltan
los collados, que el río huye, retorna
hasta sus fuentes primeras, cauce arriba.
Pensaremos entonces que la vida
y el mundo se hallan bien hechos, que es lógico
que los collados salten y que los ríos
retornen, porque el mundo y la existencia
hechos para eso están, para que no
podamos sorprendernos de que salten
los montes, o los ríos a las fuentes
vuelvan, para que el agua a lo profundo
mane, hasta las tinieblas más secretas
de lo desconocido.


Imagen: Hans Holbein el Joven, Estudio, hacia 1523.