sábado, 10 de octubre de 2015

ALBERTO RUBIO SERRANILLOS










Condicional

                                   Todos están ahí, dichosos en su estar
                                   Octavio Paz

Los montes que se visten con el malva,
los árboles cantando junto al río,
las verdes catalufas de la hierba,
los insectos que danzan y las nubes
en el cielo. A lo lejos se conjura
la tormenta. Después vendrá
la noche y la lluvia. Las flores brillarán
como estrellas. Aromas en la brisa…
Todo está aquí.
                             Podría ser perfecto
si los ojos, los míos, no estuvieran.


Imagen: John Wainwright, Wild Raspberries and Thistles, hacia1865.



viernes, 9 de octubre de 2015

LUPERCIO LEONARDO DE ARGENSOLA










En vano se me oponen las montañas              
con nuevos riscos de cuajada nieve,                
y en vano el Aquilón sus alas mueve,              
derribando cortijos y cabañas,                

que el fuego que yo traigo en mis entrañas    
bastará a derretirla en tiempo breve,                 
y si a luchar con él mi fe se atreve,                    
no será la mayor de sus hazañas.                     

Y si un hombre triunfó de su violencia,                        
pasando por los Alpes las banderas,    
que llevaron a Italia muerte y luto,                     

no hallarán las que sigo resistencia;                
que son de un Dios que abarca las esferas,               
terrible, vengativo y absoluto.


Imagen: William Turner, Snow Storm. Hannibal and his Army Crossing the Alps, 1812.

                       

jueves, 8 de octubre de 2015

ESTEBAN MANUEL DE VILLEGAS










A sus amigos

Ya de los altos montes
las encumbradas nieves
a valles hondos bajan
desesperadamente.
Ya llegan a ser ríos
las que antes eran fuentes,
corridas de ver mares
los arroyuelos breves.
Ya las campañas secas
empiezan a ser verdes,
y porque no beodas,
aguadas enloquecen.
Ya del Liceo monte
se escuchan los raveles,
al paso de las cabras
que Títiro defiende.
Pues, ea, compañeros,
vivamos dulcemente,
que todas son señales
de que el verano viene. 
La cantimplora salga,
la cítara se temple,
y beba el que bailare
y baile el que bebiere.


Imagen: Pieter Brueguel, La danza del Palo de Mayo, 1565.


miércoles, 7 de octubre de 2015

LEWIS DOHRN










Como Hansel y Gretel

Todo cuanto empezó termina aquí.
El final de un camino en un bosque
oscuro, impenetrable y silencioso
en mitad de una noche aún más oscura.
¿Dónde ir? Obligados a desandar
el camino los dos de la mano para no perdernos.
Unidos a pesar del frío.
Unidos a pesar de la distancia.
Este contacto nada dice
de una emoción pasada, de un temblor
en el alma que pueda cuantificarse
o medirse o pesarse, solo el contacto
tranquilizante que atenúa el miedo.
De la mano tú y yo otra vez, perdidos
como siempre estuvimos, perdidos
sin que supiéramos que estábamos perdidos,
Un bosque oscuro, un bosque cerrado
en torno a nuestro miedo, al temor
de no hallar el camino de vuelta,
el camino que lleve
al momento anterior a conocernos,
cuando éramos tú y yo sin yo ni tú,
perdidos como ahora en un bosque oscuro,
a pique de encontrar en un claro la casa
donde aguarda la pérfida bruja
con el horno encendido,
preparada la mesa con el mantel de las fiestas,
dispuesta a devorarnos.


Traducción de Simeón Solórzano de la Cruz.

Imagen: Arthur Rackham, Hansel y Gretel, 1909. 



martes, 6 de octubre de 2015

FRANCISCO DE QUEVEDO










¡Cómo de entre mis manos te resbalas!                       
¡Oh, cómo te deslizas, edad mía!                       
¡Qué mudos pasos traes, oh muerte fría,                     
pues con callado pie todo lo igualas!                

Feroz, de tierra el débil muro escalas,   
en quien lozana juventud se fía;                       
mas ya mi corazón del postrer día                      
atiende el vuelo, sin mirar las alas.                   

¡Oh condición mortal! ¡Oh dura suerte!             
¡Qué no puedo querer vivir mañana     
sin la pensión de procurar mi muerte!               

Cualquier instante de la vida humana             
es nueva ejecución, con que me advierte                   
cuán frágil es, cuán mísera, cuán vana.


Imagen: Maestro IAM de Zwolle, Alegoría de la fugacidad de la vida, hacia 1485.