viernes, 5 de junio de 2015

FRANCISCO DE GARAY










Torne Duero hacia atrás con su corriente,
dejen los peces el amado río,
hiélese en la mitad del seco estío,
y en el diciembre esté cual fuego ardiente.

Póngasenos el sol en el oriente,
la noche alumbre como el rayo frío,
su casta hermana tome el señorío,
y alumbre el día con menguada frente.

Quiébrese el eje do se funda el mundo,
y de él el orden tan sin orden quede,
que nada acuda a nada que le toca.

Gocen gloria las almas del profundo;
que esto y el mismo tiempo faltar puede,
pues faltan las palabras de tu boca.


Imagen: John Martin, Pandemonium, 1841.



jueves, 4 de junio de 2015

BRATUMIL KOSTKA










Metempsicosis

Hace ya mucho tiempo fui un caballo
y aprendí a comer hierba
y a beber agua a cuatro patas,
un hábito que aún conservo.
Más tarde fui poeta y escribí muchos versos;
debieron ser muy malos
porque fui luego grillo y después un verdugo.
Incluso fui Platón a pesar suyo.
Pero tal vez la vida más feliz
fue aquella que viví siendo tu gato
y contigo vivía y dormitaba
en tu regazo y nada era más placentero
que el constante contacto de tus suaves caricias.

He ido por esta vida pasando de un cuerpo
a otro, de la consciencia a la inconsciencia,
de la tierra a las nubes, del desierto
al fango, del palacio a la choza miserable.
Lo único que no cambia en esta historia
es el nombre, mi nombre.
Fuese un grillo, un caballo, un verdugo, un poeta,
el nombre es siempre el mismo: Ser, ser vivo
siempre entregado a ti,
que alguna vez fue tú, que te conoce,
que vive en ti sin que lo sepas
y que a ti volverá tras de la muerte.


Traducción de Alberto Dorado.

Imagen: Pieter Fris, Orfeo y Eurídice en los infiernos, 1652.

miércoles, 3 de junio de 2015

ROSALÍA CASTAÑO










Se derrama la lluvia sobre el monte.
Las aves se refugian donde pueden.
La niebla se levanta y como un manto
cubre el cuerpo desnudo de la tierra.
Antaño no importaban los momentos
de frío o de calor, la noche, el día,
la escarcha del invierno o los aromas
que suele regalarnos primavera.
El dolor, la nostalgia,
el miedo y los lamentos
nunca existieron, nunca,
solo existía un tú junto a mí fuera
del mundo de los dioses y los hombres.
Ahora sin embargo estoy yo sola,
el pasado perdido para siempre.
No hay presente. El invierno se aproxima.
Cuando miro hacia atrás suspiro y vuelvo
a hacerlo cuando miro hacia adelante.
No hay quien mis quejas atesore.
Navego por el río del olvido
y el barco se desliza silencioso;
en él están mi casa y mi fortuna:
esos pocos recuerdos que me quedan
del tiempo que te tuve entre mis brazos.


Imagen: John William Waterhouse, The Lady of Shalott, 1888.


martes, 2 de junio de 2015

ALONSO DE SALAS BARBADILLO










Deseando morir, estoy rendido
a esta vida inmortal con quien peleo,
mal se me cumplirá ningún deseo
si el de morir aún no se me ha cumplido.

Yo, de la muerte pretensor, perdido
de mi solicitud el tiempo veo,
si no es que como tal vida poseo
en ella viene lo que yo he pedido.

Oh muerte, tantos años pretendida,
que has de venir después de haber gastado
en esta pretensión toda la vida.

Entonces poco te estaré obligado,
pues vendrás perezosa y divertida
más que por mí para cumplir el hado.


Imagen: Jean-Francois Millet, La muerte y el leñador, 1859.


lunes, 1 de junio de 2015

MERCEDES SANDOVAL REVERTE










                                                           Para T., suicida.

De nuevo estoy aquí sobre tus huellas,
la estela que dejaste tras del vuelo.
¿Es difícil hendir el aire claro?
¿Te escoltaron los cantos de las aves?
¿Te concedió algún ángel sus virtudes?
Como roca es la carne y qué liviana
el alma que ambiciona las alturas.
Un día más he vuelto y hoy deseo
tomar tu decisión como arquetipo
y pensar que las aguas del pantano
son este cielo azul que reverbera.


Imagen: George Frederick Watts, Found Drowned, 1867.